Nuestra Señora de Akita
Nuestra Señora de Akita se refiere a una serie de hechos reportados por una religiosa sorda, Agnes Katsuko Sasagawa, en un convento cercano a Akita, en el norte de Japón, en 1973. Se dijo que una imagen de madera de la Santísima Virgen María en la capilla del convento lloraba y derramaba lo que parecía ser sangre, sudor y lágrimas en numerosas ocasiones presenciadas por la comunidad y por otras personas, y la religiosa relató haber recibido mensajes de la Virgen que llamaban al mundo a la oración, la penitencia y la reparación por los pecados, y advertían de un castigo si la humanidad no se arrepentía.
Los mensajes se hacían eco del llamado de Fátima, insistiendo en el Rosario y el sacrificio por la conversión de los pecadores. Tras una investigación, el obispo local de Niigata declaró en 1984 que los hechos de Akita eran dignos de crédito y permitió la devoción, y el caso se cita con frecuencia como una aparición aprobada, aunque no ha recibido un juicio formal de la más alta autoridad de la Iglesia universal. La imagen que lloró sigue siendo lugar de peregrinación, y el mensaje se conmemora en el aniversario de las últimas palabras de la Virgen, el 13 de octubre.
Citas escogidas
“Si los hombres no se arrepienten y no se corrigen, el Padre infligirá un castigo terrible a toda la humanidad. Será un castigo mayor que el diluvio, como jamás se habrá visto antes.”
“Reza mucho las oraciones del Rosario.”
“Muchos hombres en este mundo afligen al Señor; deseo almas que lo consuelen.”
Crucis