Nuestra Señora de Pontmain
Nuestra Señora de Pontmain se refiere a la aparición de la Santísima Virgen María a un grupo de niños en la aldea de Pontmain, en el noroeste de Francia, en la tarde del 17 de enero de 1871, durante los oscuros días de la guerra franco-prusiana, cuando los ejércitos prusianos avanzaban y los hombres de la aldea estaban ausentes en el frente. En el cielo invernal sobre una granja, los niños vieron a una hermosa Señora vestida con un manto azul estrellado, aunque los adultos presentes no podían verla.
Mientras los aldeanos se reunían y oraban, apareció ante los niños, letra por letra, un mensaje bajo la figura: "Pero orad, hijos míos. Dios os escuchará dentro de poco. Mi Hijo se deja conmover." El rostro de la Virgen se entristeció cuando les mostró un crucifijo, aunque su mensaje era de esperanza y del poder de la oración. En pocos días el avance prusiano se detuvo ante la villa, se firmó un armisticio, y los soldados ausentes de la aldea regresaron sanos y salvos a sus hogares. La Iglesia aprobó la aparición en 1872, y la fiesta de Nuestra Señora de Pontmain, o Nuestra Señora de la Esperanza, se celebra el 17 de enero.
Citas escogidas
“Pero orad, hijos míos; Dios os escuchará en poco tiempo. Mi Hijo se deja conmover.”
Crucis