Nuestra Señora
Nuestra Señora es el título afectuoso y reverente con que los cristianos honran a la Santísima Virgen María, Madre de Dios y madre de todos los fieles. Elegida entre todas las mujeres para ser la Madre del Redentor, concibió a Jesús por obra del Espíritu Santo y dio su libre consentimiento al plan de Dios con las palabras "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra", de modo que los Padres de la Iglesia la llaman la nueva Eva, cuya obediencia deshizo la desobediencia de la primera.
La Iglesia la sostiene siempre virgen, inmaculadamente concebida sin mancha de pecado, y asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo, donde reina como Reina e intercede como Madre de la Iglesia. Es honrada bajo innumerables títulos tomados de sus virtudes, sus misterios y los lugares de sus apariciones, desde Nuestra Señora de los Dolores hasta Nuestra Señora del Rosario, y es invocada en las Letanías Lauretanas bajo nombres como Espejo de Justicia, Causa de Nuestra Alegría y Refugio de los Pecadores. Por encima de todos los santos, es venerada como la guía y abogada más segura que conduce a los fieles hacia su Hijo.
Citas escogidas
“Hija mía, deseo que seas mi discípula y mi compañera, y yo seré tu Maestra; pero recuerda que debes obedecerme con valentía, y que desde este día no ha de hallarse en ti vestigio alguno de hija de Adán.”
“Hija mía, consuélate y no te turbes en tu corazón a causa de este trabajo; prepárate para él, y yo seré tu Madre y Superiora, a quien has de obedecer.”
“Hija mía, todavía no has sacado para tu alma el fruto conveniente del árbol de la vida, que te fue ofrecido en la escritura de mi historia, ni has penetrado en la sustancia de su contenido.”
Crucis