Papa Bonifacio VIII
El Papa Bonifacio VIII nació como Benedetto Caetani hacia 1230 en Anagni, Italia, hábil canonista y diplomático, y fue elegido papa en 1294 tras la abdicación del santo ermitaño Celestino V. Su pontificado estuvo dominado por un feroz conflicto con el rey Felipe IV de Francia por los intentos del rey de gravar al clero y someter a la Iglesia al poder real, lucha que enfrentó las pretensiones medievales del papado con el poder ascendente de las monarquías nacionales.
En 1302 Bonifacio promulgó la célebre bula Unam Sanctam, una de las afirmaciones más contundentes de la supremacía papal jamás formuladas, declarando que la sumisión al pontífice romano es necesaria para la salvación. La disputa terminó en violencia: en 1303 agentes del rey francés apresaron al anciano papa en Anagni en el célebre "Atentado de Anagni", y aunque fue liberado por los habitantes del pueblo, murió en Roma poco después, el 11 de octubre de 1303, siendo su humillación un signo del declive del poder papal. Proclamó el primer Año Santo, o Jubileo, en 1300.
Citas escogidas
“Que el camino del peregrino enseñe al alma que todos somos viajeros aquí, en marcha hacia una patria que aún no hemos visto pero ya amamos.”
“La unidad en la fe es la voluntad de Cristo para su Iglesia; que ninguna división entre los creyentes oscurezca al único Señor que todos confiesan.”
“Abre de par en par el año del perdón; que vengan peregrinos de toda tierra, porque la misericordia de Dios es una fuente que ninguna multitud puede agotar.”
Crucis