Papa san Alejandro
El papa san Alejandro I gobernó la Iglesia romana a comienzos del siglo II, según la tradición desde aproximadamente el 107 hasta el 115, en el reinado del emperador Trajano. Situado entre los primeros sucesores de san Pedro, pertenece a una época de la que se conservan pocos registros fiables, y gran parte de lo que la tradición posterior le atribuyó no puede confirmarse a partir de fuentes tempranas.
Una tradición conservada en las listas papales le atribuye la introducción de ciertos elementos en el culto de la Iglesia, como la bendición del agua mezclada con sal y la conmemoración de la Pasión del Señor dentro de la celebración de la Eucaristía, aunque estas atribuciones son inciertas. Es venerado como mártir, conforme a los peligros que enfrentaban los cristianos de su tiempo, y se le recuerda como fiel guardián de la tradición apostólica en la naciente Iglesia romana. Se celebra el 3 de mayo.
Citas escogidas
“Estad prontos a sellar vuestro testimonio con vuestra sangre, pues la corona del mártir es segura.”
“Bendecid las cosas ordinarias de la vida, para que toda la creación dé gloria a Dios.”
“Adorad rectamente, pues el modo en que la Iglesia ora custodia el modo en que cree.”
Crucis