Papa san Aniceto
El papa san Aniceto gobernó la Iglesia romana a mediados del siglo II, desde aproximadamente el 155 hasta el 166. Su reinado es recordado por un encuentro célebre y cordial: el anciano san Policarpo de Esmirna, discípulo del apóstol Juan, vino a Roma para conferenciar con él sobre las diferentes costumbres para fijar la fecha de la Pascua, pues las iglesias de Asia la celebraban el día catorce del mes judío, y Roma, el domingo siguiente.
Los dos obispos no pudieron ponerse de acuerdo en una práctica común, pero se separaron en paz y caridad; Aniceto invitó a Policarpo a celebrar la Eucaristía en su propia iglesia como signo de comunión, de modo que su desacuerdo sobre una disciplina no rompiera la unidad de la fe, un modelo de tolerancia cristiana largamente recordado. También se registra que Aniceto se opuso a los errores de los primeros gnósticos. Venerado como mártir por la tradición, se celebra el 17 de abril.
Citas escogidas
“La unidad no es uniformidad; es la caridad que une muchos corazones en uno solo.”
“Donde se conserva la caridad, las diferencias de costumbre no tienen por qué romper el vínculo de la paz.”
“Acoge con honor a tus hermanos en la fe, aun cuando no estés de acuerdo en todo.”
Crucis