Papa San Hormisdas
El Papa San Hormisdas (que reinó del 514 al 523) nació en Frosinone, en el Lacio, y había estado casado antes de entrar en la Iglesia; su hijo llegaría a ser el Papa San Silverio. Elegido para la Sede de Pedro, su gran logro fue la sanación del cisma acaciano, la ruptura de treinta y cinco años entre Roma y Constantinopla que había seguido a las concesiones de Oriente al monofisismo.
Su instrumento de reconciliación fue la célebre Fórmula de Hormisdas, una profesión de fe que reafirmaba la doctrina de Calcedonia, condenaba a los herejes y afirmaba en términos firmes que la Sede romana había conservado siempre inmaculada la fe católica, exigiendo a los obispos orientales que la firmaran como condición para la comunión. En el año 519 el emperador Justino I y el patriarca de Constantinopla aceptaron la fórmula, restaurando la unidad entre Oriente y Occidente. Aquel documento siguió siendo una declaración clásica de la autoridad papal, luego recogida en el Concilio Vaticano I.
Crucis