Santos y autores

El Papa San Julio I

El papa San Julio I gobernó la Iglesia de Roma de 337 a 352, en pleno fragor de la gran lucha en torno a la herejía arriana que dividió al mundo cristiano después del Concilio de Nicea. Se le recuerda sobre todo como firme defensor de San Atanasio de Alejandría, campeón de la fe ortodoxa, quien, expulsado de su sede por los arrianos, apeló a Roma; Julio lo recibió, examinó su causa y lo declaró inocente, apoyando su restitución.

Cuando los obispos orientales favorables al arrianismo protestaron, Julio les escribió una carta firme y célebre en la que afirmaba el derecho de apelación a la Sede de Pedro y les reprochaba haber actuado sin consultar a Roma, un testimonio importante de la autoridad de la Iglesia romana en los asuntos de todo el cuerpo cristiano. Trabajó también por fortalecer la organización y el culto de la Iglesia en la ciudad, y la tradición le atribuye haber fijado la celebración de la Natividad del Señor el 25 de diciembre. Murió en 352, y su memoria se celebra el 12 de abril.