Santos y autores

Papa San Pío X

El papa San Pío X nació como Giuseppe Sarto el 2 de junio de 1835 en Riese, en la región del Véneto, Italia, hijo de un cartero de pueblo y una costurera, y nunca perdió la sencillez y el corazón pastoral de sus humildes orígenes. Ascendió de párroco rural a obispo y patriarca de Venecia, y fue elegido papa en 1903, adoptando como lema "restaurar todas las cosas en Cristo".

Su pontificado dejó una huella profunda en la vida interior de la Iglesia. Se le recuerda sobre todo por fomentar la comunión frecuente e incluso diaria, y por admitir a los niños pequeños a la Eucaristía al llegar al uso de razón, reformas que transformaron la devoción católica. Reformó la música sagrada de la Iglesia, restaurando el canto gregoriano; inició la codificación del derecho canónico; y condenó firmemente los errores del modernismo como una grave amenaza para la fe. Hombre de santidad personal y caridad hacia los pobres, murió en Roma el 20 de agosto de 1914, con el corazón destrozado por el estallido de la Primera Guerra Mundial. Canonizado en 1954, se celebra el 21 de agosto.

Citas escogidas

“El mayor obstáculo para el apostolado es la timidez; tened valor, porque es Dios quien obra a través del alma que confía en Él.”
— San Pío X
“Que tu culto sea reverente y tu reverencia sincera, porque Dios no mira el esplendor del rito, sino el corazón que lo ofrece.”
— San Pío X
“No temáis entregaros por completo a Dios, pues Él nunca se deja superar en generosidad.”
— San Pío X