Papa san Urbano
El papa san Urbano I gobernó la Iglesia romana desde aproximadamente el año 222 hasta el 230, sucediendo a san Calixto durante un período de relativa calma para los cristianos de Roma bajo el emperador Alejandro Severo. Los datos históricos fiables sobre su pontificado son escasos, y las leyendas posteriores que lo rodean, incluida su asociación con la mártir santa Cecilia y relatos dramáticos de conversiones y sufrimientos, no pueden verificarse a partir de fuentes tempranas.
Lo que está bien atestiguado es que fue sepultado en la catacumba de san Calixto, donde se ha hallado una inscripción con su nombre entre las tumbas de los papas. La tradición antigua lo venera como mártir, aunque el carácter pacífico de su época hace esto incierto, y la Iglesia lo recuerda simplemente como un pastor fiel de la Iglesia romana a comienzos del siglo III. Se celebra el 25 de mayo.
Citas escogidas
“Está dispuesto a dar tu vida por Cristo, pues el siervo no es más grande que su Maestro.”
“Guarda las ofrendas de los fieles y destínalas al cuidado de los pobres y al culto de Dios.”
“En tiempos de persecución, que el valor del pastor sostenga al rebaño tembloroso.”
Crucis