San Abraham Kidunaia
San Abraham Kidunaia fue un ermitaño de la región de Edesa, en Mesopotamia, en el siglo IV, cuya vida fue relatada por su contemporáneo y admirador San Efrén el Sirio. Nacido en la riqueza, huyó el día de su boda para abrazar una vida de soledad y oración, encerrándose en una pequeña celda y entregándose por entero a la penitencia y la contemplación, subsistiendo a base de pan y agua.
Sacado de su soledad por obediencia, fue enviado como sacerdote misionero a la aldea pagana de Bet-Kiduna, donde durante años soportó insultos e incluso violencia con incansable paciencia, hasta que con su mansedumbre y perseverancia convirtió a toda la comunidad a Cristo, tras lo cual regresó a su ermita. Se le recuerda también por su tierna caridad hacia su sobrina María, a quien, cuando esta había caído en una vida de pecado, buscó disfrazado y condujo de vuelta con amor paternal al arrepentimiento y la santidad. Venerado como modelo de penitencia y celo pastoral, murió hacia el año 366, y su memoria se celebra el 16 de marzo.
Crucis