Santos y autores

San Adrián de Nicomedia

San Adrián de Nicomedia (murió hacia el 306) fue, según sus actas tradicionales, un oficial de la guardia imperial en Nicomedia, en Asia Menor, durante la persecución de Diocleciano. Presente en el interrogatorio de un grupo de cristianos y conmovido por el valor con que soportaban la tortura por su fe, preguntó qué recompensa esperaban; al oír hablar de la esperanza de la vida eterna, se sintió movido a declararse cristiano e hizo inscribir su propio nombre entre los condenados.

Encarcelado, fue fortalecido y consolado por su joven esposa, Santa Natalia, ella misma cristiana en secreto, quien lo visitaba encadenado y lo animaba a perseverar. Fue muerto cruelmente por la fe, y Natalia recogió reverentemente sus reliquias. Su historia fue inmensamente popular tanto en Oriente como en Occidente; Adrián se convirtió en patrono predilecto de los soldados, y su culto se extendió ampliamente, especialmente por Flandes, donde sus reliquias fueron muy veneradas.