San Alberto Magno
San Alberto Magno nació hacia el año 1200 en Lauingen, en Baviera (en la actual Alemania), y murió el 15 de noviembre de 1280 en Colonia. Ingresó de joven en la Orden de los Predicadores (dominicos) y se convirtió en el maestro más docto de su tiempo, enseñando en París y Colonia, donde entre sus alumnos estuvo el joven Santo Tomás de Aquino, cuya futura grandeza predijo célebremente. Más tarde ejerció como obispo de Ratisbona antes de volver a la enseñanza y la escritura.
De curiosidad ilimitada, escribió prácticamente sobre todos los campos del saber —teología, filosofía, astronomía, biología, química y más—, lo que le valió el título de Doctor Universalis («el Doctor Universal»). Contribuyó decisivamente a introducir el pensamiento de Aristóteles en el Occidente cristiano e insistió en que el estudio riguroso de la naturaleza y de la razón no es enemigo de la fe, sino un camino para profundizarla. Canonizado y declarado Doctor de la Iglesia en 1931 por el papa Pío XI, es honrado como patrono de los científicos naturales.
Citas escogidas
“El observador paciente de las cosas pequeñas aprende la paciencia del gran Dios que cuida de todas ellas.”
“El sabio humilde se inclina ante el misterio que no puede agotar, y allí se encuentra con Dios.”
“La fe y la razón son dos alas de una misma ave; que ninguna sea cortada, pues Dios dio ambas para elevar el alma.”
Crucis