San Alfonso Rodríguez
San Alfonso Rodríguez nació el 25 de julio de 1532 en Segovia, España, y murió el 31 de octubre de 1617 en la isla de Mallorca. Siendo joven se hizo cargo del negocio de lana de su padre y se casó, pero en pocos años perdió a su esposa, a sus hijos y a su madre, y vio fracasar su comercio. Despojado de todo, se volvió por completo a Dios, y tras largas pruebas fue aceptado, ya de mediana edad y con poca instrucción formal, como hermano lego de la Compañía de Jesús.
Durante unos cuarenta y cinco años sirvió como humilde portero del colegio jesuita de Montesión en Mallorca, saludando a cada visitante como si saludara al mismo Cristo, y llevando una vida oculta de profunda oración, obediencia y heroica paciencia en medio de sufrimientos y tentaciones interiores. Su santidad y consejo atrajeron a muchos hacia él, entre ellos el joven San Pedro Claver, a quien animó a ir a trabajar por los pueblos esclavizados del Nuevo Mundo. Venerado como místico y modelo de humildad, fue canonizado por el papa León XIII en 1888.
Crucis