San Benedicto XI
El beato Benedicto XI nació con el nombre de Niccolò Boccasini en 1240 en Treviso, en el norte de Italia, y murió el 7 de julio de 1304 en Perugia. Hijo de una familia pobre, ingresó en la Orden de los Dominicos, se convirtió en un notable predicador y maestro, y con el tiempo fue elegido maestro general de la Orden antes de ser creado cardenal. Sirvió fielmente a la Iglesia como legado en negociaciones difíciles y permaneció leal al papa Bonifacio VIII durante la violenta disputa de este con el rey Felipe IV de Francia.
Elegido papa en octubre de 1303, en las turbulentas secuelas del atentado de Anagni, reinó apenas nueve meses. En ese breve tiempo trabajó por restaurar la paz, levantando algunas de las censuras de su predecesor y buscando calmar el conflicto con la corona francesa, al tiempo que defendía la dignidad del papado. Murió repentinamente en Perugia en el verano de 1304 —algunos sospecharon envenenamiento— y fue beatificado por el papa Clemente XII en 1736, siendo honrado en la Iglesia como Beato.
Crucis