Santos y autores

San Bernardo de Claraval

San Bernardo de Claraval nació en 1090 en Fontaine-lès-Dijon, en Borgoña, Francia, en el seno de una familia noble, y murió el 20 de agosto de 1153 en Claraval. Siendo joven, dotado de gran encanto y elocuencia, ingresó en el naciente y difícil monasterio reformado de Cîteaux, llevando consigo a una treintena de compañeros —entre ellos varios de sus propios hermanos. Enviado a fundar una nueva abadía en Claraval en 1115, se convirtió en su abad y, gracias a su santidad y a su incansable energía, la hizo el corazón de un movimiento cisterciense en rápida expansión.

Una de las figuras más influyentes del siglo XII, Bernardo predicó la Segunda Cruzada, aconsejó a papas, combatió la herejía y ayudó a sanar un cisma papal, mientras producía escritos de gran calidez sobre el amor de Dios y la devoción a la Santísima Virgen María. Su elocuencia tierna y arraigada en la Escritura le valió el título de Doctor Melifluo ('dulce como la miel'). Fue canonizado en 1174 y declarado Doctor de la Iglesia en 1830.

Citas escogidas

“El Verbo se hizo carne para que la carne pudiera hacerse palabra — para que tu vida, tu cuerpo, toda tu existencia pudiera convertirse en una expresión de Dios.”
— San Bernardo de Claraval
“El misterio de la Encarnación es el comienzo de todos los misterios — en él, Dios y el hombre se unen en una unión que la eternidad jamás agotará por completo.”
— San Bernardo de Claraval
“Predicar desde la plenitud de la contemplación es la obra apostólica más elevada — el alma da lo que primero ha recibido en el silencio.”
— San Bernardo de Claraval