San Boecio
San Boecio nació con el nombre de Anicio Manlio Severino Boecio hacia el año 480, de una distinguida familia senatorial romana, y se convirtió en el último gran filósofo del mundo romano clásico y en el primero del mundo medieval. Hombre de vasta erudición, se propuso traducir y exponer las obras de Platón y Aristóteles para el Occidente latino, y sus traducciones y comentarios sobre lógica, junto con sus tratados de música, aritmética y teología, sirvieron de manuales durante mil años y marcaron profundamente el pensamiento medieval.
Elevado a los más altos cargos bajo el rey ostrogodo Teodorico, cayó en desgracia al defender a un senador colega, fue acusado de traición y encarcelado. Allí, en espera de la muerte, escribió su obra maestra, La consolación de la filosofía, un sereno y penetrante diálogo sobre la providencia, la fortuna y el sumo bien, uno de los libros más queridos e influyentes de la Edad Media. Fue ejecutado hacia el año 524. Venerado en Pavía como San Severino Boecio, su culto fue confirmado por la Iglesia, y su memoria se celebra el 23 de octubre.
Citas escogidas
“Dios gobierna todas las cosas por su providencia, entretejiendo incluso nuestras pruebas en el diseño de un bien que aún no podemos ver.”
“La felicidad suprema es Dios mismo; todo bien menor no es sino un fragmento roto de Aquel que es el bien absoluto.”
“La providencia es el plan divino visto desde lo alto; el destino es ese mismo plan desplegándose en el tiempo aquí abajo.”
Crucis