Santa Brígida de Kildare
Santa Brígida de Kildare nació hacia el año 451 en Irlanda, según la tradición cerca de Faughart, y murió hacia el año 525 en Kildare. Viviendo en la generación posterior a San Patricio, cuando la fe echaba raíces en toda Irlanda, consagró su vida a Dios como una de las primeras religiosas irlandesas. Célebre desde su juventud por su generosidad sin límites hacia los pobres, es recordada en innumerables relatos de caridad y hospitalidad.
Fundó un gran monasterio en Kildare, que se convirtió en una comunidad doble de monjes y monjas y en un célebre centro de saber, arte y santidad en la Irlanda altomedieval. Su influencia en la joven Iglesia irlandesa fue inmensa, y es honrada, junto con San Patricio y San Columba, como una de los tres santos patronos de Irlanda. La sencilla cruz de junco tejida en su fiesta, el 1 de febrero, todavía lleva su nombre y evoca su memoria.
Citas escogidas
“Yo acogería al mundo entero a un banquete de misericordia, pues Cristo viene oculto en cada huésped.”
“Da libremente a los pobres, pues lo que pasa por sus manos queda guardado en el tesoro del cielo.”
“Las manos que trabajan por los pobres están más verdaderamente unidas en oración que las manos que solo se pliegan.”
Crucis