Santos y autores

Santa Catalina Labouré

Santa Catalina Labouré nació con el nombre de Zoé Labouré el 2 de mayo de 1806 en Fain-lès-Moutiers, en Borgoña, Francia, y murió el 31 de diciembre de 1876 en París. Hija de agricultores, asumió el gobierno del hogar tras la muerte de su madre y sintió desde temprano una llamada a la vida religiosa, hasta ingresar en las Hijas de la Caridad, la comunidad fundada por San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac.

Siendo joven novicia, en 1830, en la capilla del convento de la Rue du Bac, en París, recibió una serie de apariciones de la Santísima Virgen María. María le mostró el diseño de una medalla —con las palabras «Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti»— y pidió que fuera acuñada y difundida. Así nació la amada Medalla Milagrosa, asociada a innumerables gracias y conversiones. Catalina mantuvo en secreto su papel durante el resto de su vida, viviendo humilde y desconocida al servicio de los ancianos y los pobres. Fue canonizada en 1947.

Citas escogidas

“La Medalla Milagrosa es una gracia llevada cerca del corazón; llévala con fe y no por mera costumbre.”
— Santa Catalina Labouré
“Dios oculta sus obras más grandes tras el velo de lo ordinario; no desprecies la vida oculta.”
— Santa Catalina Labouré
“Ser desconocida para el mundo es ser conocida por Dios — y eso basta.”
— Santa Catalina Labouré