San Dionisio
San Dionisio, también llamado Denis, fue, según el testimonio antiguo de San Gregorio de Tours, uno de los varios obispos enviados desde Roma para evangelizar la Galia en el siglo III, llegando a ser el primer obispo de París. Predicó el Evangelio con tal éxito en la isla del Sena que las autoridades paganas, alarmadas por el crecimiento de su grey, lo hicieron arrestar y, tras el encarcelamiento, decapitar en la colina al norte de la ciudad, junto con el sacerdote Rústico y el diácono Eleuterio, hacia el año 250 o 258.
La colina de su martirio llegó a llamarse Montmartre, el monte del mártir, y sobre su tumba se alzó la gran Abadía de Saint-Denis, lugar de sepultura de los reyes de Francia. Una célebre leyenda posterior, que no forma parte de los relatos más antiguos, sostiene que tras su decapitación tomó su propia cabeza y caminó, predicando, hasta el lugar de su sepultura, y por esta razón el arte cristiano lo representa llevando su cabeza. Venerado desde antiguo como patrono de Francia y uno de los Catorce Santos Auxiliadores, se le celebra el 9 de octubre.
Citas escogidas
“No temas a quienes pueden quitarte la cabeza, pero no el alma.”
“Mantente firme contra los ídolos de la época, y proclama al único Dios verdadero.”
“Lleva el Evangelio a los lugares más oscuros, porque ninguna tierra está fuera del alcance de la luz de Cristo.”
Crucis