San Dionisio Areopagita
San Dionisio Areopagita es el nombre atribuido a un célebre conjunto de escritos místicos y teológicos, entre ellos Los nombres divinos, La teología mística, y tratados sobre las jerarquías celestial y eclesiástica. Las propias obras afirman ser del Dionisio a quien San Pablo convirtió en Atenas, mencionado en los Hechos de los Apóstoles; pero un estudio cuidadoso desde el Renacimiento ha mostrado que en realidad fueron compuestas mucho más tarde, muy probablemente en Siria hacia finales del siglo V o comienzos del VI, por un autor desconocido al que los estudiosos llaman por ello Pseudo-Dionisio.
Sea cual fuere su verdadera autoría, estos escritos ejercieron una inmensa influencia sobre el pensamiento cristiano. Apoyándose profundamente en el lenguaje de la filosofía neoplatónica, exponen una visión de Dios como absolutamente más allá de todo nombre y conocimiento, al que se accede tanto por la afirmación como por la negación, y de una gran jerarquía de órdenes angélicos y terrenos a través de los cuales desciende la luz divina. Traducidos al latín y estudiados con avidez en la Edad Media por maestros como Santo Tomás de Aquino y San Buenaventura, marcaron profundamente la teología mística posterior. La figura es venerada como santo, con su memoria guardada tradicionalmente el 3 de octubre.
Citas escogidas
“La luz divina brilla por igual sobre todos, pero cada uno la recibe según la apertura de su alma.”
“No midas al Infinito con el pequeño recipiente de tu pensamiento; adora lo que no puedes comprender.”
“La bondad no se guarda encerrada en sí misma, sino que se derrama; así Dios, que es Bueno, da el ser a todo lo que existe.”
Crucis