San Dimas
San Dimas es el nombre dado por la antigua tradición cristiana al ladrón arrepentido que fue crucificado junto a Jesús en el Calvario. El Evangelio de Lucas relata que, mientras uno de los dos criminales crucificados con el Señor se burlaba de Él, el otro reprendió a su compañero, confesó que sufrían con justicia por sus crímenes mientras Jesús era inocente, y se volvió hacia el Señor con la humilde súplica: "Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino".
A este acto de fe y arrepentimiento en su hora final, Jesús respondió con la gran promesa: "En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso", de modo que el buen ladrón se convirtió, por así decirlo, en la primera alma a la que Cristo mismo aseguró el cielo. Los Evangelios no dan su nombre; el nombre Dimas procede de la tradición posterior, especialmente de los escritos apócrifos. Honrado como el Buen Ladrón, se yergue como el modelo supremo del poder de la misericordia de Dios y de la esperanza de conversión incluso en el final mismo de la vida, sin importar cuán pecaminoso haya sido el pasado. Se conmemora el 25 de marzo.
Crucis