Santo Domingo Savio
Santo Domingo Savio (2 de abril de 1842 – 9 de marzo de 1857) fue un muchacho italiano de las cercanías de Turín que llegó a ser alumno de San Juan Bosco en el Oratorio de esa ciudad. Desde la primera infancia mostró una notable piedad, pureza y alegría, tomando como lema "Antes la muerte que el pecado". Organizó una Compañía de la Inmaculada Concepción entre sus compañeros de estudio para apoyar la obra de Don Bosco y animarse mutuamente en la virtud.
Buscó la santidad a través de la vida ordinaria de un colegial —el estudio, la amistad, pequeños actos de caridad y de mortificación— más que mediante penitencias extraordinarias, que Don Bosco moderó en él. Su salud se quebrantó y murió con solo catorce años, habiendo pedido ver "las cosas bellas" al morir. Su mentor escribió su biografía, y fue canonizado por el papa Pío XII en 1954, convirtiéndose en modelo de santidad juvenil y patrono de los niños del coro y de los jóvenes estudiantes.
Crucis