Santos y autores

Santo Domingo de Guzmán

Santo Domingo nació hacia 1170 en Caleruega, Castilla, España, y murió el 6 de agosto de 1221 en Bolonia, Italia. Canónigo de la catedral de Osma, acompañó a su obispo por el sur de Francia, donde le impresionó la difusión de la herejía albigense (cátara) y se convenció de que solo podía combatirse, no con riqueza y fuerza, sino con predicadores doctos y humildes que vivieran la pobreza que predicaban. Se consagró a la predicación y a la disputa, marcadas por la paciencia y la oración.

De esta misión nació la Orden de Predicadores (los dominicos), aprobada en 1216, una orden que combina el estudio riguroso, la vida en comunidad y la predicación itinerante al servicio de la verdad; entre sus miembros figurarían Santo Tomás de Aquino y Santa Catalina de Siena. La tradición asocia firmemente a Domingo con la difusión del Santo Rosario como medio de conversión y de devoción a la Virgen María. Célebre por su mansedumbre y su alegría, fue canonizado en 1234.

Citas escogidas

“La Orden de Predicadores no fue fundada para instalarse en la comodidad, sino para llevar el fuego de la Palabra a los lugares fríos y oscuros del mundo.”
— Santo Domingo de Guzmán
“Vende tus libros si es necesario, pero alimenta al hambriento; la sabiduría de la página vale menos que la sabiduría de la caridad, y Dios restituirá más de lo que se entregó.”
— Santo Domingo de Guzmán
“El que yerra no es tu enemigo, es tu paciente; ve a él con la verdad en la mano y el amor en el corazón, y deja lo demás a Dios.”
— Santo Domingo de Guzmán