Eliseo
Eliseo fue un profeta de Israel del siglo IX antes de Cristo, discípulo, compañero y sucesor designado del gran profeta Elías, sobre quien recayó su manto cuando Elías fue arrebatado en el carro de fuego. Habiendo pedido una doble porción del espíritu de su maestro, Eliseo prosiguió la misión profética en el reino del norte durante unos cincuenta años, aconsejando a los reyes, defendiendo el verdadero culto al Señor frente a la idolatría, y guiando a las comunidades de los hijos de los profetas.
Las Escrituras recogen un gran número de prodigios obrados por medio de él como signos de la misericordia y el poder de Dios: purificó aguas envenenadas y multiplicó el aceite de una viuda, resucitó al hijo de la mujer sunamita que le había dado hospitalidad, curó la lepra del general sirio Naamán en las aguas del Jordán, y multiplicó los panes para alimentar a los hambrientos. Venerado tanto en la tradición judía como en la cristiana como hombre de Dios, el profeta Eliseo se conmemora el 14 de junio.
Crucis