Santos y autores

San Epifanio de Salamina

San Epifanio de Salamina nació hacia el año 315 en Palestina y, tras años vividos entre los monjes de Egipto y como fundador de un monasterio en su tierra natal, llegó a ser obispo de Salamina, en la isla de Chipre, hacia el año 367, cargo que ocupó durante unos treinta y seis años. Célebre por su vasta erudición y su dominio de varias lenguas, fue uno de los defensores más celosos de la fe ortodoxa en el siglo IV, aunque su celo a veces sobrepasó a su prudencia.

Su obra más importante es el Panarion, o "Botiquín", un vasto compendio que catalogó y refutó unas ochenta herejías desde los orígenes hasta su propio tiempo, conservando de paso mucha información, tomada de fuentes hoy perdidas, que es de gran valor para los historiadores a pesar de sus ocasionales errores y dureza. Enemigo acérrimo de lo que consideraba los errores de Orígenes, se vio envuelto ya avanzada su vida en amargas controversias. Austero, devoto e inflexible en la defensa de la fe, murió en el mar en el año 403. Es venerado como santo, y su memoria se celebra el 12 de mayo.

Citas escogidas

“Honra a María rectamente como siempre virgen y Madre de Dios, ni con menos ni con más de lo debido.”
— San Epifanio de Salamina
“El conocimiento envanece cuando sirve al orgullo, pero edifica cuando sirve a la verdad y al amor de Dios.”
— San Epifanio de Salamina
“Que tu ayuno sea oculto y tu oración constante, para que el cuerpo sirva al alma y el alma sirva a Dios.”
— San Epifanio de Salamina