San Eutimio
San Eutimio el Grande nació en el año 377 en Melitene, en Armenia (en la actual Turquía), y murió en el año 473 en el desierto de Judea, en Palestina. Ordenado sacerdote y encargado de los monasterios de su ciudad natal, lo dejó todo hacia los treinta años para peregrinar a Tierra Santa y abrazar la vida solitaria en el desierto cerca de Jerusalén, buscando a Dios en el silencio y la ascesis severa.
Discípulos fueron atraídos por su santidad, y se convirtió en uno de los padres fundadores del monacato palestino, estableciendo lauras, asentamientos de ermitaños que vivían cerca unos de otros bajo una regla común, en el desierto de Judea; entre quienes formó en la vida monástica se encontraba el joven San Sabas. Célebre por sus milagros y por su don para guiar almas, también trabajó por la conversión de las tribus árabes nómadas y defendió firmemente la fe ortodoxa de Calcedonia. Es venerado como santo y pionero de la vida monástica en Tierra Santa.
Citas escogidas
“Recibe a cada persona con la misma bondad, pues en cada una acoges a Cristo.”
“No rechaces al forastero ni al peregrino; la mano abierta al pobre está abierta a Dios.”
“La paciencia en las pequeñas molestias prepara el corazón para las grandes pruebas.”
Crucis