San Fiacro
San Fiacro (murió hacia el 670) fue un monje irlandés que, buscando mayor soledad, dejó su tierra natal y cruzó a la Galia en el siglo VII. Fue acogido por San Faro, obispo de Meaux, quien le concedió una extensión de tierra boscosa en Breuil, en la región de Brie, al este de París. Allí Fiacro construyó un eremitorio y un oratorio dedicado a la Santísima Virgen, roturó el terreno y estableció un hospicio donde recibía con generosa hospitalidad a peregrinos, viajeros y pobres.
Cultivó un extenso huerto de hortalizas y plantas medicinales para alimentar y atender a quienes acudían a él, y de ahí que llegara a ser uno de los patronos más queridos de los jardineros, junto con los cultivadores de hortalizas y plantas medicinales. Se le atribuyeron numerosas curaciones, especialmente de tumores y otras dolencias. Su santuario en Meaux atrajo peregrinos durante siglos, y su nombre fue dado más tarde a los coches de caballos de alquiler de París, que comenzaron su oficio cerca de un Hôtel Saint-Fiacre.
Crucis