San Francisco Caracciolo
San Francisco Caracciolo (13 de octubre de 1563 – 4 de junio de 1608) nació con el nombre de Ascanio Caracciolo en una familia noble de la región de los Abruzos, Italia. Una grave enfermedad de la piel en su juventud lo llevó a hacer un voto de consagrar su vida a Dios; recuperado, estudió para el sacerdocio y fue ordenado en Nápoles, donde ministró a los presos y a los condenados que esperaban la ejecución. A través de una carta providencialmente extraviada, se unió a Juan Agustín Adorno en la fundación de una nueva comunidad religiosa.
Junto con Adorno cofundó los Clérigos Regulares Menores en 1588, tomando el nombre de Francisco en honor a San Francisco de Asís. A los votos habituales la orden añadió un cuarto, la renuncia a la ambición eclesiástica, e hizo de la adoración eucarística perpetua un rasgo distintivo de su vida. Conocido por su intensa oración ante el Santísimo Sacramento —ante el cual pasaba noches enteras— y por su celo por las almas, sirvió como superior y extendió la orden por Italia y España. Murió a los cuarenta y cuatro años y fue canonizado por el papa Pío VII en 1807.
Crucis