Santos y autores

San Fulcrán de Lodève

San Fulcrán nació hacia el año 950, de familia noble en la región del Languedoc, en el sur de Francia, y fue criado en la piedad y el saber. Ordenado sacerdote y estimado por su virtud, fue elegido obispo de Lodève hacia 949 o 950, cargo que ocupó durante casi medio siglo, gobernando su diócesis con una rara combinación de santidad, firmeza y caridad en una época de mucho desorden.

Reformador celoso, se esforzó por elevar el nivel de vida de su clero, instruir a su pueblo y socorrer a los pobres, a los enfermos y a los leprosos, a quienes servía con sus propias manos. Reconstruyó y restauró la catedral y muchas iglesias y monasterios de su diócesis que habían caído en ruina o decadencia, y defendió los derechos y la disciplina de la Iglesia frente a quienes pretendían violarlos. Célebre por su generosidad y por su defensa de la fe, murió el 13 de febrero de 1006 y pronto fue venerado como santo. Su memoria se celebra el 13 de febrero.