Santa Genoveva
Santa Genoveva nació hacia el año 419 en Nanterre, cerca de París, en la Galia (actual Francia), y murió hacia el año 502 en París. Siendo niña fue consagrada a Dios por el obispo San Germán de Auxerre, y dedicó su vida a la oración, el ayuno y las obras de caridad, convirtiéndose en una mujer de gran influencia y santidad en la ciudad de París.
Es recordada sobre todo por la crisis del año 451, cuando Atila y sus hunos avanzaban sobre la Galia y los aterrorizados habitantes de París se preparaban para huir. Genoveva los instó, en cambio, a permanecer y a confiar en Dios mediante la oración y la penitencia, prometiendo que la ciudad sería preservada, y el ejército de Atila se desvió, salvando a París. Más tarde organizó socorro para el pueblo durante un asedio franco y se ganó el aprecio de los reyes Childerico y Clodoveo. Honrada desde entonces como santa patrona y protectora de París, es invocada especialmente en tiempos de peligro para la ciudad.
Citas escogidas
“El valor no es la ausencia de peligro, sino la presencia de la confianza en Dios.”
“Confía en que el Señor defenderá a su pueblo, y mantente firme donde otros huyen.”
“Alimenta a los hambrientos en tiempo de hambruna, y Dios no dejará que tu propia cesta se vacíe.”
Crucis