Santos y autores

Santa Germana Cousin

Santa Germana Cousin (c. 1579 – 1601) nació en una familia pobre en Pibrac, cerca de Toulouse, en el sur de Francia. Enfermiza desde su nacimiento, con la mano derecha atrofiada y aquejada de escrófula, fue descuidada y maltratada por su madrastra, obligada a dormir en el establo o bajo la escalera, y puesta a cuidar sola en el campo las ovejas de la familia. En esas duras condiciones creció en una santidad notable, orando constantemente, compartiendo su escaso pan con mendigos más pobres que ella, y sin faltar nunca a la Misa diaria.

Se cuentan de ella muchas historias piadosas: que dejaba su rebaño para asistir a Misa y este nunca era dispersado por los lobos, y que unos trozos de pan escondidos en su delantal se convirtieron en cierta ocasión en flores de primavera. Murió sola, a los veintidós años, sobre su jergón bajo la escalera. Décadas después se descubrió su cuerpo incorrupto, y los milagros reportados dieron lugar a un amplio culto. Fue canonizada por el papa Pío IX en 1867 como modelo de paciencia y caridad en la humildad y el sufrimiento.