Santos y autores

San Germán de Constantinopla

San Germán de Constantinopla nació hacia el año 634 y murió hacia el año 733. Llegó a ser patriarca de Constantinopla en el año 715, sirviendo como obispo principal de la Iglesia bizantina durante un período turbulento de guerra, herejía e interferencia imperial en los asuntos de la Iglesia. Fue conocido por su devoción a la Virgen María y compuso homilías e himnos en su honor.

Cuando el emperador León III inauguró el movimiento iconoclasta, ordenando la destrucción de las imágenes sagradas, Germán se mantuvo firme en defensa de la antigua práctica de venerar los iconos, enseñando que ese honor pasa a quien es representado y no viola el culto debido solo a Dios. En lugar de ceder a las exigencias del emperador, renunció a su cargo en el año 730 y se retiró, sufriendo por la fe. Es venerado como santo y como uno de los primeros confesores de las imágenes santas, cuya veneración la Iglesia sostendría más tarde solemnemente.

Citas escogidas

“En los santos iconos no contemplamos solo madera y color, sino los rostros de aquellos que ahora contemplan a Dios.”
— San Germán de Constantinopla
“La Iglesia en la tierra canta con la Iglesia en el cielo, y la liturgia une a ambas en una sola alabanza.”
— San Germán de Constantinopla
“Salve, oh Madre de Dios, puente que conduce a los ligados a la tierra hacia el cielo.”
— San Germán de Constantinopla