Santos y autores

San Gregorio de Nisa

San Gregorio de Nisa nació hacia el año 335 en Cesarea de Capadocia (en la actual Turquía), hermano menor de San Basilio Magno y de Santa Macrina la Joven, y murió hacia el año 395. Al principio siguió una carrera secular como maestro de retórica y se casó, pero bajo la influencia de su familia se consagró al servicio de la Iglesia y fue nombrado obispo de la pequeña ciudad de Nisa. Aunque sufrió el exilio a manos de los arrianos, tras la muerte de Basilio surgió como uno de los principales defensores de la fe nicena.

Es honrado como uno de los tres grandes Padres Capadocios y, de los tres, el teólogo más especulativo y místico. Sus obras sobre la Trinidad contribuyeron a afianzar la enseñanza ortodoxa afirmada en el Primer Concilio de Constantinopla en el año 381, y sus escritos espirituales, en especial la Vida de Moisés, trazaron el ascenso interminable del alma hacia el Dios infinito. Es venerado como Padre de la Iglesia y figura fundacional de la teología mística cristiana.

Citas escogidas

“La resurrección no es simplemente el retorno de lo que se perdió; es la transformación de todas las cosas en gloria.”
— San Gregorio de Nisa
“El ascenso hacia Dios no se hace con los pies, sino con el anhelo de un corazón purificado.”
— San Gregorio de Nisa
“Como la esposa del Cantar de los Cantares corre tras el Amado, así el alma persigue a Dios, sin alcanzarlo jamás, pero sin cesar nunca.”
— San Gregorio de Nisa