San Hugo de Grenoble
San Hugo de Grenoble nació en 1052 en Châteauneuf, en el Delfinado de Francia, y murió el 1 de abril de 1132. Elegido siendo aún joven y todavía no ordenado para ser obispo de Grenoble, gobernó aquella diócesis durante unos cincuenta y dos años, trabajando incansablemente para reformar una iglesia agobiada por la simonía, el abandono y las intromisiones de los laicos en sus derechos, y para restaurar la disciplina, el saber y el fervor tanto entre el clero como entre el pueblo.
Hombre de oración que más de una vez anheló retirarse a la soledad monástica, en cada ocasión el papa le ordenó permanecer en su puesto por el bien de su rebaño. Se le recuerda sobre todo como amigo y ayudante de San Bruno, a quien entregó el agreste valle montañoso de la Cartuja donde nació la Orden Cartuja, y a quien apoyó en esa gran obra. Célebre por su humildad, su penitencia y su caridad hacia los pobres, fue canonizado solo dos años después de su muerte, en 1134, y su memoria se celebra el 1 de abril.
Crucis