Santos y autores

Santa Jacinta Mariscotti

Santa Jacinta Mariscotti nació con el nombre de Clarice Mariscotti en 1585, de familia noble, en Vignanello, cerca de Viterbo, Italia. Orgullosa y mundana, y amargada al ver que una hermana menor se casaba antes que ella, ingresó en un convento de terciarias franciscanas no por devoción, sino a falta de un camino mejor, y durante años vivió allí de una manera muy alejada del ideal religioso, conservando aposentos lujosos, comida rica y comodidades mundanas mientras vestía el hábito.

Una grave enfermedad y el consejo de su confesor provocaron por fin una profunda conversión, y la que había sido una religiosa vanidosa se volvió por entero hacia Dios, abrazando una vida de severa penitencia, humildad y renuncia en reparación de su pasado. Se convirtió en modelo de caridad, fundando cofradías para cuidar de los enfermos, los ancianos, los pobres y los presos, y mendigando limosna por las calles de Viterbo para socorrerlos. Célebre por su santidad y por los dones espirituales que se le atribuían, murió en Viterbo el 30 de enero de 1640 y fue canonizada en 1807. Su memoria se celebra el 30 de enero.