San Isaac el Sirio
San Isaac el Sirio, también llamado Isaac de Nínive, vivió en el siglo VII en la región del golfo Pérsico y Mesopotamia, y murió a finales de ese siglo. Monje entregado a la vida solitaria, fue consagrado obispo de Nínive, pero, tras poco tiempo, dejó ese cargo para regresar al silencio y la oración de las montañas y los monasterios, donde pasó el resto de sus días en contemplación ascética.
Es venerado en todo el Oriente cristiano como uno de los más grandes escritores espirituales de todos los tiempos. Sus tratados, traducidos a numerosas lenguas, exploran la vida interior de la oración, la humildad, el arrepentimiento y, sobre todo, la misericordia y el amor sin límites de Dios, cuya compasión describió en términos de ternura desbordante. Aunque vivió en los confines más lejanos del mundo cristiano, su sabiduría ascética ha sido atesorada durante siglos, y es venerado como santo y maestro de la vida espiritual.
Citas escogidas
“El silencio es el lenguaje del mundo venidero; apréndelo ahora, y los ángeles te entenderán.”
“La quietud purifica la mente como el fuego refina el oro, hasta que resplandece con el recuerdo de Dios.”
“La escalera al reino está oculta dentro de tu alma; desciende a ti mismo con humildad y encontrarás los peldaños.”
Crucis