San Jacobo de Sarug
San Jacobo de Sarug nació hacia el año 451 en la región de Sarug, en Mesopotamia, y llegó a ser uno de los más grandes poetas y teólogos de la Iglesia de lengua siríaca, situado junto a San Efrén el Sirio como supremo maestro de aquella tradición. Ordenado sacerdote y corepíscopo durante largo tiempo, fue nombrado obispo de Batnae, en la región de Sarug, solo en sus últimos años, hacia el 519, muriendo en 521.
Se le recuerda sobre todo por sus homilías métricas, o memre, sermones en verso de gran belleza y calidez compuestos en un característico metro de doce sílabas que llegó a conocerse por su nombre. Extraordinariamente prolífico, la tradición sostiene que escribió cientos de estas homilías, tratando los misterios de la Escritura, la vida de Cristo, la Virgen María y la vida cristiana, y muchas se conservan enriqueciendo la liturgia y la espiritualidad de las Iglesias siríacas. Apodado la "Flauta del Espíritu Santo" y el "Arpa de la Iglesia creyente", es venerado como santo, y su memoria se celebra el 29 de noviembre.
Citas escogidas
“En la Cruz el Esposo desposó a la Iglesia, y de su costado traspasado brotaron el agua y la sangre.”
“La Cruz parecía una derrota a los ojos del mundo, pero era el trono desde el cual el Rey reinaba sobre la muerte.”
“En el bautismo el hombre viejo se ahoga y el hombre nuevo se levanta, lavado en el río que fluye del Edén restaurado.”
Crucis