Santos y autores

San Jacobo de Nísibis

San Jacobo de Nísibis fue obispo de Nísibis, gran ciudad cristiana en la frontera oriental entre los imperios romano y persa, a comienzos del siglo IV, y es honrado como uno de los Padres de la Iglesia siríaca. Célebre en su tiempo por su santidad, austeridad y fama de milagros, según la tradición estuvo presente entre los obispos del Primer Concilio de Nicea en 325, que condenó la herejía arriana y definió la verdadera divinidad de Cristo.

Está estrechamente asociado con San Efrén el Sirio, de quien se dice que fue discípulo suyo, y con la fundación y desarrollo de la vida cristiana y el saber de Nísibis, más tarde célebre por su escuela de teología. La tradición atribuye a sus oraciones la liberación de la ciudad cuando fue sitiada por el rey persa Sapor II. Murió hacia el año 338, y su memoria fue honrada largamente y con calidez tanto en la Iglesia siríaca como en la Iglesia universal. Es venerado como santo, y su memoria se celebra el 15 de julio.

Citas escogidas

“El desierto me enseñó que menos es más; despójate de lo que no necesitas, y el corazón queda libre.”
— San Jacobo de Nísibis
“Confía en el Señor y no desesperes cuando el enemigo sea poderoso; la batalla pertenece a Dios.”
— San Jacobo de Nísibis
“La limosna es una semilla sembrada en el cielo; lo que das al pobre se lo prestas al Señor.”
— San Jacobo de Nísibis