San Juan Crisóstomo
San Juan Crisóstomo nació hacia el año 347 en Antioquía de Siria, y murió el 14 de septiembre de 407, desterrado en Comana del Ponto. Formado en retórica bajo el célebre orador pagano Libanio, abrazó una austera vida ascética antes de ser ordenado y alcanzar fama como el más grande predicador de la Iglesia primitiva; su sobrenombre 'Crisóstomo' significa 'boca de oro'. Sus homilías explicaban las Escrituras con claridad, calidez y una intrépida insistencia en la caridad hacia los pobres.
Nombrado arzobispo de Constantinopla contra su voluntad, reformó al clero y reprendió el lujo y la injusticia de la corte imperial, lo que le granjeó poderosos enemigos; fue desterrado dos veces, y murió durante una marcha forzada con las palabras 'Gloria a Dios por todas las cosas' en los labios. Es honrado como Padre y Doctor de la Iglesia, y la principal liturgia eucarística de la tradición bizantina lleva su nombre.
Citas escogidas
“No digas que no puedes cambiar; di más bien que aún no has querido cambiar, pues la gracia de Dios nunca falta a quienes verdaderamente la buscan.”
“La acción de gracias es la madre de la alegría; el alma que da gracias en todo descubre que todas las cosas obran para bien.”
“El arrepentimiento no es simplemente dolor por el pasado, es un volverse de todo el corazón hacia Dios, un nuevo comienzo ofrecido de nuevo cada mañana.”
Crucis