Santos y autores

San Juan de Egipto

San Juan de Egipto fue uno de los más célebres ermitaños del desierto egipcio en el siglo IV, honrado como el «Vidente de la Tebaida» por su don de profecía y discernimiento. De joven aprendió el oficio de carpintero, pero atraído por la vida solitaria se puso bajo la guía de un anciano asceta y, tras años de formación en la obediencia, se retiró a una ermita en un acantilado cerca de Licópolis, donde durante las últimas décadas de su vida vivió emparedado en su celda.

A través de una pequeña ventana aconsejaba a los muchos que lo buscaban, y Dios le concedió tal penetración de los corazones y de los acontecimientos futuros que hasta el emperador Teodosio le envió a consultar sobre el desenlace de sus guerras, recibiendo respuestas verdaderas. Aunque vivía en extrema austeridad, ayunando y sin comer nunca alimentos cocidos, era conocido por su alegría y su suave sabiduría. Murió hacia el año 394, a una edad avanzada, y su memoria se celebra el 27 de marzo.