San Juan María Vianney
San Juan María Vianney nació con el nombre de Jean-Marie Vianney el 8 de mayo de 1786 en Dardilly, cerca de Lyon, Francia, y murió el 4 de agosto de 1859 en el pueblo de Ars. Creció durante la persecución de la Iglesia desatada por la Revolución Francesa y recibió su Primera Comunión en secreto. Su camino hacia el sacerdocio fue largo y difícil, obstaculizado por sus dificultades con el latín y los estudios, pero su santidad y perseverancia le valieron la ordenación en 1815. Destinado a la oscura y religiosamente indiferente parroquia de Ars, se dedicó a su conversión mediante la oración, la penitencia y una predicación paciente.
Conocido desde entonces como el Cura de Ars, se hizo famoso sobre todo por su ministerio en el confesionario, donde llegaba a pasar hasta dieciséis horas al día escuchando confesiones mientras peregrinos acudían desde toda Francia y más allá. Dotado de un notable discernimiento de las almas, se decía también que sufría ataques del demonio. Célebre por su austeridad, su caridad y su devoción a la Eucaristía, fue canonizado en 1925 y nombrado patrono de los párrocos.
Citas escogidas
“Los santos no se hicieron santos por accidente; se hicieron santos eligiendo a Dios una y otra vez en las pequeñas cosas de cada día.”
“Nuestra Señora es el puerto seguro de toda alma que corre hacia ella; no hay ola de tentación tan grande que su intercesión no pueda calmar.”
“El infierno está lleno de almas que estaban seguras de que tenían tiempo para arrepentirse; no te cuentes entre ellas: conviértete hoy.”
Crucis