Santa Josefina Bakhita
Santa Josefina Bakhita nació hacia el año 1869 en la región de Darfur, Sudán, y murió el 8 de febrero de 1947 en Schio, Italia. Secuestrada por traficantes de esclavos siendo una niña pequeña —tan traumatizada que olvidó su propio nombre—, recibió el nombre burlón de "Bakhita" ("afortunada") y soportó años de brutal cautiverio, siendo vendida y revendida varias veces y cruelmente maltratada. Finalmente fue comprada por una familia italiana y llevada a Italia.
Allí, confiada por un tiempo a las Hermanas Canosianas, encontró al Dios que, según llegó a comprender, la había amado y velado por ella a través de todos sus sufrimientos. Cuando sus dueños intentaron reclamarla, los tribunales confirmaron que la esclavitud era ilegal en Italia y quedó libre. Fue bautizada en 1890 y se hizo Hija de la Caridad Canosiana, sirviendo en su convento con tal mansedumbre y alegría durante cincuenta años que conmovía a todos los que la conocían. Canonizada en el año 2000 por el papa San Juan Pablo II, es honrada como patrona de Sudán y de las víctimas de la trata de personas.
Citas escogidas
“Quien me sostuvo cuando no tenía a nadie jamás soltará a ningún alma que se vuelva hacia Él.”
“Confía en Aquel que te guía, pues Él traza líneas rectas incluso con los renglones torcidos del sufrimiento.”
“Si me encontrara con quienes me esclavizaron, me arrodillaría y besaría sus manos, pues por ellos llegué a conocer a mi Dios.”
Crucis