Santa Lidwina de Schiedam
Santa Lidwina de Schiedam nació el 18 de marzo de 1380 en Schiedam, Holanda, de padres humildes. Siendo aún una muchacha de unos quince años, cayó mientras patinaba sobre el hielo y se rompió una costilla, y a partir de esa lesión se desarrolló una serie de enfermedades graves y progresivas que la dejaron inválida, en gran parte postrada en cama y con dolor constante, durante los treinta y ocho años restantes de su vida.
Al principio se rebeló contra su padecimiento, pero llegó, bajo sabia dirección espiritual, a aceptar e incluso a abrazar sus sufrimientos, uniéndolos a la Pasión de Cristo y ofreciéndolos en expiación por los pecados de los demás, de modo que su habitación de enferma se convirtió en un lugar de oración y de gracia. Recibió profundas experiencias místicas y visiones, se decía que subsistía por largos períodos solo con la Eucaristía, y sobrellevó sus décadas de agonía con una paciencia y serenidad que atrajeron a muchos en busca de consejo y consuelo. Murió en Schiedam el 14 de abril de 1433, y su culto fue confirmado más tarde por la Iglesia. Es venerada como patrona de los enfermos crónicos y de los patinadores sobre hielo, y su memoria se celebra el 14 de abril.
Crucis