San Longino
San Longino es el nombre dado por la antigua tradición cristiana al soldado romano que, según relata el Evangelio de San Juan, traspasó con una lanza el costado de Cristo crucificado, del que brotaron sangre y agua. También se le identifica a menudo con el centurión que, al ver cómo murió Jesús, proclamó: "Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios". Los evangelios no nombran a este soldado; el nombre Longino, tomado de la palabra griega para lanza, aparece en la tradición posterior, especialmente en los apócrifos Hechos de Pilato.
Según esa tradición, el soldado se convirtió por lo que presenció en el Calvario, dejó el ejército, fue instruido en la fe y se hizo monje o predicador, sufriendo al fin el martirio por Cristo. Aunque los detalles históricos no pueden verificarse, la Iglesia honra la figura de Longino como símbolo del mundo pagano llevado a la fe al pie de la cruz, y sus supuestas reliquias y la Santa Lanza fueron veneradas a través de los siglos. Se le conmemora el 15 de marzo.
Citas escogidas
“Es a los pies de la Cruz donde el corazón más duro se quebranta con mayor frecuencia.”
“El alma traspasada de dolor por Cristo halla sanación en la sangre y el agua que él derramó.”
“De la herida en el costado de Cristo brota la misericordia que convierte al mundo.”
Crucis