Santos y autores

Santa Lidia

Santa Lidia fue una mujer del siglo I, de Tiatira, ciudad de Asia Menor famosa por su industria de teñido, que comerciaba con la costosa tela púrpura tan apreciada en el mundo antiguo. Los Hechos de los Apóstoles narran que se había establecido en Filipos, en Macedonia, y era una «adoradora de Dios», una gentil atraída por la fe de Israel. Cuando San Pablo llegó a Filipos y habló a un grupo de mujeres junto al río, «el Señor le abrió el corazón» para que atendiera a su predicación.

Ella y toda su casa fueron bautizadas, convirtiéndola, según el testimonio de la Escritura, en la primera conversa cristiana registrada en suelo europeo. Mujer de recursos y hospitalidad, insistió en que Pablo y sus compañeros se alojaran en su casa, que se convirtió en base de la Iglesia naciente en Filipos, la primera comunidad cristiana fundada en Europa. Es honrada como santa y recordada como modelo de fe, generosidad y hospitalidad en la época apostólica.