Santa Macrina la Joven
Santa Macrina la Joven (c. 330 – 379) nació en Capadocia en el seno de una de las familias cristianas más extraordinarias de la historia: nieta de Santa Macrina la Anciana y hermana mayor de San Basilio Magno, San Gregorio de Nisa y San Pedro de Sebaste. Prometida en matrimonio siendo niña, eligió la virginidad consagrada tras la muerte de su prometido, y se dedicó a la oración, la ascesis y al cuidado de su madre viuda y de sus hermanos menores, ejerciendo una profunda influencia en la propia conversión de Basilio a la vida ascética.
Junto con su madre transformó la propiedad familiar de Annesi, a orillas del río Iris en el Ponto, en una comunidad monástica de mujeres consagradas, convirtiéndose en una de las pioneras del monacato femenino organizado en Oriente. Su hermano Gregorio de Nisa relató su santa muerte en su Vida de Macrina y la retrató como una sabia maestra en su diálogo Sobre el alma y la resurrección, donde ella discurre como una Sócrates cristiana sobre las postrimerías. Es venerada como santa tanto en Oriente como en Occidente.
Crucis