San Marcelo el Centurión
San Marcelo el Centurión (murió en el año 298) fue un oficial de la legión romana estacionada en Mauritania, en Tingis —la actual Tánger, en Marruecos—. Según sus actas auténticas y conmovedoras, durante una fiesta pública celebrada con motivo del cumpleaños del emperador, con sus sacrificios a los dioses paganos, Marcelo ya no pudo conciliar su fe cristiana con la idolatría ligada al servicio militar. Ante las tropas reunidas, arrojó al suelo su cinturón, sus armas e insignias de soldado y declaró que servía a Jesucristo, el Rey eterno.
Arrestado por esta abierta renuncia, fue llevado a juicio, donde repitió con serenidad su confesión, y fue condenado y decapitado por negarse a sacrificar a los dioses y por abandonar su juramento militar por Cristo. El juez que lo procesó, Casiano, fue él mismo martirizado poco después por protestar contra la sentencia. Las actas de Marcelo se cuentan entre las más fidedignas históricamente de los registros de mártires, y es venerado como santo y testigo contra el compromiso de la fe.
Crucis