Santos y autores

San Marino

San Marino (murió hacia el 366, según la tradición) fue, según la leyenda, un cantero cristiano de la isla de Rab, en Dalmacia, que llegó a trabajar en la reconstrucción de las murallas de Rímini, en la costa adriática de Italia. Ordenado diácono por el obispo de Rímini, se retiró del mundo para vivir como ermitaño en la escarpada cima caliza del Monte Titano, dedicado a la oración, la penitencia y el trabajo manual.

Discípulos se reunieron en torno a él, y la pequeña comunidad que fundó en el monte perduró y creció hasta convertirse en un asentamiento que, a lo largo de los siglos, se transformó en la diminuta república independiente de San Marino, la cual reclama su origen en aquel refugio y lo honra como su fundador, siendo, según la tradición, la república más antigua que aún subsiste en el mundo. Es venerado como santo y sigue siendo el patrono y epónimo de la república nacida de su ermita.