Santa Marta, Santa María y San Lázaro
Santa Marta, Santa María y San Lázaro fueron los tres amados hermanos de Betania, íntimos amigos de Jesús, en cuya casa cerca de Jerusalén el Señor era acogido y hallaba descanso. Marta aparece en los Evangelios como la afanosa y hospitalaria que servía, y que hizo una gran profesión de fe junto a la tumba de su hermano: "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que había de venir al mundo". María es recordada por sentarse a los pies del Señor para escuchar su palabra y por ungirlo con un perfume costoso, gesto que Jesús alabó como preparación para su sepultura.
Lázaro es el hermano a quien Jesús resucitó de entre los muertos después de cuatro días en el sepulcro, el gran signo narrado en el capítulo undécimo del Evangelio de Juan que apuntaba hacia la propia resurrección de Cristo. El hogar de Betania ha sido honrado desde la antigüedad como modelo de amistad con Cristo y de hospitalidad generosa; en 2021 el papa Francisco amplió lo que durante largo tiempo había sido la memoria de Santa Marta para incluir también a María y Lázaro, de modo que los tres se celebran juntos el 29 de julio.
Crucis